CAFÉDUCACIÓN

Temas de educación para acompañar un buen café

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marzo 06, 2014
Escrito por , en Ed. Superior

¿Cambios en el futuro de los MOOCs?

[Con los Cursos Masivos Online Abiertos] aspiraba a entregarle a la gente una educación profunda, enseñar algo sustancial, pero la información que recogía no me confirmaba eso

Sebastian Thrun

Los MOOCs (del inglés Massive Open Online Courses) o Cursos Masivos Online Abiertos, empezaron hace aproximadamente 2 años impulsados por las mejores universidades del mundo, que vieron en ellos no sólo una manera de entregar cursos de primer nivel completamente gratis a cualquier rincón del planeta (potenciando así su fama), sino que también una forma de frenar a universidades de bajo costo y online que venían amenazando con «innovar disruptivamente»  el mundo de la educación superior.

Al poco tiempo de aparecer, muchos apuntaron a los MOOCs como un tremendo aporte a la educación mundial y una potencial forma de impulsar la movilidad social, entregando educación de clase mundial completamente gratis a los alumnos más necesitados de cualquier parte del mundo. Un ejemplo de esto acá.

Los MOOCs mostraban de una manera clara y real las potencialidades de la tecnología en la educación donde los cambios en los últimos 100 años han sido muy pocos.

Hoy en día, son millones los alumnos que se han inscrito gratis en cursos de Harvard, MIT, Stanford y muchas otras prestigiosas universidades del mundo. Los sitios más famosos de MOOCs son EdX, Coursera y Udacity (todos en inglés; se pueden encontrar MOOCs en español acá) pero es precisamente la evolución de este último sitio lo que motiva este posteo.

Hace un par de meses, Sebastian Thrun (profesor de Robótica en Stanford, uno de los precursores de los MOOCs y creador de Udacity) dio una sorprendente y muy recomendable entrevista en la revista FastCompany donde hizo una feroz autocrítica a los MOOCs y su desempeño. El hombre líder de la revolución, ahora le ponía paños fríos al entusiasmo alrededor de su propia obra.

Como buen científico, la principal razón de Thrun para ser ahora escéptico de la enseñanza online gratuita se basa en evidencia: la información recogida le mostraba que más de 1.6 millones de alumnos se habían inscrito en estos cursos (la cobertura era un éxito), sin embargo la tasa de deserción era brutalmente alta (más de un 90%). No conforme con eso, las notas (calificaciones) que obtenían los alumnos que no desertaban eran muy bajas. Así, se podía inferir que de cada 100 alumnos que se inscribían en un curso, alrededor de 5 solamente aprendían lo mínimo. Cifras completamente distintas a las tremendas expectativas que él mismo tenía del impacto de los MOOCs en el sistema de educación superior.

En la entrevista, Thrun explica que cuando comenzó a ver estas cifras hizo muchos muchos ajustes a la oferta de cursos que entregaba Udacity: mejoró la estrategia pedagógica de su propio curso, incorporó tutores, entregó créditos oficiales de universidades asociadas, etc. Con todo, continuó teniendo insuficientes resultados. Los múltiples estudiantes que se inscribían gratis parecían no motivarse por los cursos. Cuando cobró 150 dólares (una cifra mínima) por un curso (en conjunto con los créditos universitarios) la tasa de deserción bajó considerablemente a un 14%. Quizás, con el mínimo pago los alumnos se sintieron más responsables de su propio aprendizaje y se esforzaron más por terminar el curso al que se habían inscrito voluntariamente.

Sin embargo, Thrun seguía insatisfecho con los cursos y le comenzó a dar un giro importante a Udacity: decidió explorar otra forma de aportar a la educación, apuntando a una alianza con el mundo laboral. En adelante, la compañía se enfocará fuertemente en entrenamiento de personal de empresas donde parece haber encontrado un espacio interesante para capacitar -o profundizar la educación formal de- personas en el mercado laboral. Por lo menos es un espacio que parece tener a Thrun contento.

Thrun en la entrevista dice que su próximo paso es un ambicioso programa de maestría en computación que será desarrollado en conjunto con la Universidad de Georgia Tech y será ofrecido a los estudiantes en un precio muy bajo. El programa lo financia la empresa AT&T que está muy interesada en reclutar trabajadores con esa maestría ya que desarrolla las competencias que a AT&T le interesa que tengan sus profesionales. En palabras de Thrun: «Al final de cuentas la verdadera propuesta de valor de la educación es el empleo. ¿Por qué no darle entonces a la industria una voz en qué se enseña?»

Sorprende la velocidad con que ha evolucionado Udacity y cómo en poco tiempo ha sido capaz de reinventarse basándose en evidencia y resultados. Por el momento, como se puede ver en esta noticia, Udacity sigue avanzando a pasos agigantados en su alianza con empleadores. Es difícil predecir hacia dónde puede moverse esto, pero parece interesante la transición incipiente que se aprecia hacia un modelo de educación superior continua y en función de las necesidades que los propios estudiantes vayan encontrando en sus desafíos laborales.

Estaremos atentos a cómo sigue el tema. Por mientras podemos seguir disfrutando de los cursos online y completamente gratis de las mejores universidades del mundo. Dos ejemplos: Este curso de Evaluación formativa en Matemática (inglés) o este otro de Tecnologías de información y comunicación en la educación (español). Ambos recién comienzan.

4 Comments

  1. dvallejos

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