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mayo 04, 2014

Reseña de libro “The Smartest Kids in the World”

Hace poco terminé de leer el libro The Smartest Kids in the World, and how they got that way (que en español sería “Los Niños Más Inteligentes del Mundo y como llegaron a serlo”) de Amanda Ripley. Creo que merece una reseña y recomiendo leerlo.

Es un libro pensado para todo público -no sólo para los que tienen conocimientos técnicos en educación- que aborda el tema: ¿Por qué algunos estudiantes en el mundo aprenden tanto y otros tan poco?. Es liviano, fácil de leer y está escrito en forma de novela. En mi opinión, analiza y compara con mucha agudeza aspectos fundamentales de sistemas educativos exitosos. Estos temas bien podrían terminar siendo muy áridos o poco atractivos para el público en general, pero este libro logra incorporarlos en forma entretenida y cercana.

En “The Smartest Kids in the World” se analizan 3 sistemas educativos de alto desempeño (Finlandia, Corea del Sur y Polonia) desde la perspectiva de 3 alumnos que estuvieron de intercambio en esos países; va mezclando sus historias y vivencias personales con los aspectos técnicos que hacen a esos sistemas exitosos y los contrasta con Estados Unidos.

Si bien no es un libro técnicamente profundo, Amanda Ripley tuvo muchos aciertos en su escritura. Un acierto poco comentado (y a la vez muy notable) es el haber elegido a Polonia como un país a estudiar. Cuando ella comenzó su investigación -y a escribir la novela- solo estaban disponibles los resultados 2009 de la prueba PISA (que es la medición que ella usó para buscar los sistemas de alto desempeño; ver noticias relacionadas a PISA acá y acá). En ese momento, Polonia estaba entre un grupo de países con interesantes trayectorias de desempeño al alza desde el año 2000 (junto con Chile, Perú, Albania, Indonesia y otros) pero no era el país de mayores ganancias y no se hablaba tanto de él. Una vez que este libro ya estaba terminado, el mundo conoció los resultados de PISA 2012 donde Polonia se transformó en el país en boca de todos. Empezó bajo el promedio OECD en el año 2000 y pasó a estar sobre el promedio OECD (y dentro de los 15 primeros lugares) en el año 2012. Lo anterior, a pesar de tener 16% de alumnos en situación de pobreza. Otro logro importante: tuvo un porcentaje de alumnos en el nivel de mejor desempeño en matemáticas superior al de, por ejemplo, Finlandia (Todos los resultados de PISA 2012 acá, en inglés).

 

El libro aún no está disponible en español pero, mientras lo publican, dejo un resumen de lo que a mí más me llamó la atención:

GRÁFICO INICIAL

The Smartest Kids in the World parte mostrando este gráfico que fue hecho por los economistas Eric Hanushek y Ludger Woessmann para mostrar las trayectorias de rendimiento de sistemas educativos de distintos países en el tiempo usando varias fuentes de información que tenían disponibles. Ahí se pueden ver, por ejemplo, importantes mejoras en los sistemas de Finlandia, Canadá y Holanda.

Gráfico Ludger Woessmann y Eric Hanushek

 

FINLANDIA

Sobre Finlandia, sistema del que se habla mucho en el mundo en general, me llamó la atención el relato del libro sobre la trayectoria que siguió el país para llegar donde está y la importancia que le pone Amanda Ripley a ese largo proceso. Acá un resumen rápido: en los años 70 empezaron subiendo enormemente las exigencias a los programas de formación docente, entrenando a los aspirantes a docentes de manera muy rigurosa. Además pusieron estándares muy exigentes de enseñanza. Esto fue lentamente alimentando al sistema de profesionales mejor preparados y a mejorar la enseñanza de todos los alumnos. En los años 90, cuando lo anterior estaba consolidado, el país decidió que podían dar un paso más y que ciertas políticas públicas ya no eran necesarias. Por eso, empezaron a alejarse de las exigencias y rendiciones de cuentas, para así dar más libertad y más autonomía a directores y docentes en sus planificaciones. Por ejemplo, cerraron las visitas de inspección. Todo esto 20 años después de las medidas anteriores. Al principio estas medidas eran necesarias, pero una vez que tenían un capital humano fuerte y bien preparado, se dieron cuenta que las medidas de control eran menos necesarias (p.88-90).

Otro aspecto interesante sobre Finlandia expresado en el libro, es la dificultad que están teniendo como sistema educativo para abordar una creciente diversidad en sus alumnos. El hecho de que en el país hayan cada vez más inmigrantes, ha generado una tensión en el sistema porque padres han querido cambiar a sus hijos de colegios donde la diversidad es muy alta, argumentando que el tiempo y esfuerzo de los docentes se concentra en esos niños en desmedro de sus hijos (p.167). Yo hubiera pensado que la diversidad no era un tema importante en Finlandia pero el libro muestra claramente cómo ciertas tensiones van emergiendo, tal como pasa en el resto del mundo.

COREA DEL SUR

Del sistema educacional de Corea del Sur, el libro muestra la conocida y casi insoportable exigencia a la que están sometidos los alumnos, yendo a hagwons después de clases regulares (más info en español acá) (p. 175 del libro). Un antecedente positivo del sistema que me llamó la atención es que Amanda Ripley hace notar la diferencia entre los padres americanos con los padres coreanos, resaltando que los padres coreanos se parecen mucho más a “coaches”. Es decir, pasan menos tiempos yendo a eventos en la escuela de sus hijos, pero mucho más tiempo trabajando las materias de clases con ellos, leyéndoles cuando son menores, haciéndoles interrogaciones para ayudarlos en su estudio. Los padres Coreanos, dice ella, ven la educación de sus hijos como parte de su propio trabajo (p.110)

POLONIA

En el libro se describe la reforma educacional que se hizo en el país. Muy brevemente: consistió en poner estándares más ambiciosos (a través de un curriculum nacional), programas de capacitación a docentes, mediciones nacionales (a través de unas pocas pruebas estandarizadas), permitió más autonomía a los docentes en sus aulas y atrasó la decisión de los alumnos por carreras técnicas o profesionales que antes era muy temprana (p.131 – 137)

CONCLUSIONES

Las conclusiones de Amanda Ripley también me parecen bastante interesantes:

Ella hace notar, en primer lugar, que, en términos generales los problemas en los sistemas educativos de esos países son los mismos que en Estados Unidos (y probablemente Latinoamérica) (p. 191)

Adicionalmente, una de las claves de su éxito puede basarse en que en los sistemas de mejores resultados, la gente (el público en general) se toma muy en serio la educación. Amanda Ripley encontró un consenso en Finlandia, Corea del Sur y Polonia sobre la importancia de que cada estudiante aprenda habilidades de pensamiento superior para poder desempeñarse en el mundo futuro. Además, la sociedad en cada uno de esos países cuenta con una visión coincidente sobre el propósito y fin último de las escuelas y colegios. Por otra parte observó que, a pesar de importantes diferencias en ciertas formas de los sistemas, en todos esos países hay profesores exigentemente capacitados, bien entrenados y seleccionados. También notó que en todos esos sistemas las reformas educativas fueron de consenso y a partir de una crisis nacional (p.191).

Entre las conclusiones, la que a mí más me llamó la atención tiene que ver con la actitud de los alumnos en sistemas educativos exitosos. Amanda Ripley dice que los alumnos -que obviamente juegan un rol clave en cualquier sistema educativo- “necesitan ser motivados y resueltos, saber adaptarse y tener una cultura de trabajo riguroso para poder enfrentar un mundo futuro incierto en el que tendrán que vivir cuando terminen sus estudios escolares” (p.192). Es decir, estos sistemas son eficientes en responsabilizar a los alumnos de su propia educación. Últimamente han salido muchas investigaciones (acá una charla de ejemplo) mostrando la importancia del esfuerzo, resiliencia y rigor en los alumnos para poder aprender mejor, hacerse cargo de su propio aprendizaje y, en definitiva, tener un futuro mejor. Ciertamente, la inclusión balanceada de mecanismos que favorezcan la responsabilización de los alumnos, es un tema poco discutido pero muy relevante al momento de diseñar políticas púbicas en educación. Será importante tenerlo en cuenta en las decisiones de mejora de los sistemas educativos de Latinoamérica.

 

pd: el libro al final tiene dos capítulos de apéndice (“Cómo identificar educación de clase mundial” y “Encuesta AFS a estudiantes”) también muy interesantes pero que no fueron incluidos en los análisis de esta nota.

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  1. maria alejandra lucchesi

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